viernes, 4 de diciembre de 2009

Que puedo hacer para que regreses… no lo quería aceptar pero te extraño.

Extraño tu sencilla forma de ser, tus sueños inocentes, tu fe en el ser humano, tu esperanza en la justicia, tu capacidad de divertirte con cualquier cosa.

Extraño tanto las tardes que pasabas solo mirando el cielo e imaginando cosas inalcanzables, extraño tu tolerancia y tus ganas de salir del hoyo…

Extraño las carcajadas ensordecedoras y verte corriendo por todos lados. Extraño las audacias de abril, la chispa en tus ojos, el coraje de los juegos, las mejillas enrojecidas.

Extraño a la que no sabía que quería, pero que tenía la certeza de que lo conseguiría.

Me extraño a mi misma, esa era yo antes de ti, ojalá pudiera hacerla volver...

martes, 28 de julio de 2009




Bad day, worst month, awful life…

Tenía en mi mente muchos sentimientos enmarañados, un torrente de dolor, un volcán de pasión apagado…
Sentía ausencia, impotencia, un vacio enorme, una herida que aun sangraba por tu indiferencia.
Mi pragmatismo me dice que está bien, que es lo mejor para todos, pero hay un dolor punzante que solo se cura con tus besos, y no me deja creerle del todo al pragmatismo.
Tuve que salir a respirar un aire menos pesado, tenía que sentirme libre, sin paredes ni nadie que pudiese percibir mi lamentable tristeza. Me encontraba rodeada de gigantes majestuosos, tan inmutables, con su presencia tan apacible, sus brazos se movían con el vaivén del aire, produciendo una música hipnótica y relajante.
Realmente me sentía bien en ese espacio tan neutral y tan natural, no me dolían esos kilometros que me separaban de ti… por fin me sentía a salvo.
Pero no… llegó alguien parecido a ti, en seguida lo escaneé y me dije: el mío es más guapo, más alto, es mejor. Mío, ja ja que falacia mas hilarante. Maldición, esto no se cura tan pronto. Cuanto tiempo tiene que pasar para que dejes de dolerme? Estoy vulnerable, me di por vencida.
Regrese a mi casa mientras las nubes grises y mal encaradas urdían un aquelarre, empezaron a caer gotas violentas que dolían, se mezclaron con mis lágrimas y solo pude preguntarme:
Será siempre así? Podre estar bien algún día? Menguara mi estupidez por fin? Segura de que no recibiría respuesta mire al cielo buscándola… ahí estaba, un gran arcoíris con sus colores tan cálidos, tan tangible y lejano al mismo tiempo, el más hermoso que había visto. Maravillada seguí mirando y, para mi sorpresa otro arcoíris más grande apareció sobre el primero. Un esbozo de sonrisa apareció en mi rostro.
Definitivamente alguien quería hacerme sentir bien esa tarde…
Para I. con cariño.

martes, 21 de julio de 2009


Esa noche mi habitual insomnio parecía haberse esfumado, tenía tanto sueño que ni siquiera alcancé a desvestirme y caí rendida, encima de libros que suelo tener sobre la cama. Soñé que estaba con él, estaba en su casa, me integraba a su entorno y me sentía cómoda ahí. Él me abrazaba todo el tiempo, y me susurraba poemas en un idioma desconocido, aunque no los entendiera me estremecía escuchándolos… su sonrisa resplandecía en ese paisaje parduzco, y me hipnotizaba con su mirada.
Luego se paró frente a mí y desabotonó su frac, sacó de su bolsillo una flor única, como la del Principito, una flor de cristal azul, con un aroma tan fresco, tan inigualable. Yo lo tomé enseguida, estaba feliz, porque esa flor simbolizaba para mí un pacto, o la esencia que tanto esperé. Pero al estar en mis manos el cristal se volvió filoso, punzante, mis manos estaban heridas, sangraban, mientras se alejaba en silencio, yo lo miraba estupefacta, esperando una explicación, pero SILENCIO, solo eso recibí.
Sentí que mis lágrimas me ahogaban y desperté sobresaltada.
Cuánta razón tienes Saint- Exupery “es tan misterioso el país de las lagrimas”.
No sé cuánto de mi sueño fue real…
No hay heridas ni cicatrices. Solo sé que te fuiste, y que el silencio sigue ahí.

domingo, 31 de mayo de 2009

Weird Birthday!!!!

Hoy es mi cumpleaños numero 23 y como todo en mi vida, no deja ser raro. A mi en realidad no me gustan los cumpleaños ni las celebraciones, porque me siento expuesta y tampoco me gusta que me abracen personas con quienes no tengo lazos emocionales y lo hacen por pura costumbre o cortesía, en fin, quiero creer que hoy se cerrará verdaderamente un ciclo, y espero que sea para bien , al menos hora me siento bien, el día de hoy seré optimista.
Y en realidad quiero:
Escapar... empezar el vuelo,
diseñar un hábitat nuevo;
tirar y dispersar las cenizas del pasado,
liberarme para encontrar algo mejor en el futuro.
Despertar... recorrer nuevos caminos,
encontrar nuevos errores, corregirlos;
dejar de confundir la verdad prosaica de las cosas materiales
con la verdad tumultosa de los sueños.
Olvidar... invocar a la memoria selectiva,
pensar solo en el hoy, aquí, ahora;
rescatar las sonrisas perdidas
esperar una nueva caricia, un nuevo latido.
Resurgir... renovarme, renacer totalmente,
sanar las heridas profundas;
encontrar el caleidoscopio de espejos desordenados
para perderme en sus texturas y emociones.
Perseverar... dejar de postergar día a día,
luchar por lo que creo imposible,
depurar el conformismo arraigado,
aprender a convivir con mi enemiga interior.
Disfrutar... desterrar el pesimismo,
escalar hasta la cima,
desanclar mi barco
y sumergirme en el oasis de esperanza.
Resistir... subir hasta tocar el infinito,
viajar en el espacio significativo,
convencerme de que la vida,
mi vida, no es tan insípida como yo creía.

viernes, 29 de mayo de 2009

Amargo despertar

Ahora veo que estaba cegada por una aurora boreal que proyectabas, creí en la verdad que me contaban tus ojos, me conté una historia sobre tu y yo y me la creí, me volví coleccionista de tus besos y nunca me saciaba de ellos, pero luego vi que eras un espejismo que se desvanecía ante mis ojos, tu perfume ya no se fundía en mi, tus manos inquietas ya no querían vagar por mi cuerpo. De repente quise huir y mojarme con la fría lluvia para ver si así se lavaban tantos errores. Me di cuenta (muy tarde) que mi vida tiene muchos episodios de estupidez, y lamentablemente no veo que la historia se repite, y vuelvo a caer en la trampa del destino. Hoy, mientras caminaba y el viento me despeinaba y parecía darme bofetadas, y decirme ¡Despierta, de una vez por todas!. Pero yo perdida en mi letargo y en las pesadillas no reaccioné, veía pasar como una película todos mis errores irremediables, necesito urgentemente la brújula de Jack Sparrow para saber qué es lo que realmente quiero. Y mientras pensaba en el rumbo que había tomado mi vida me sentí impotente e inútil. Pero también puedo decir que este periodo fue de gran aprendizaje, ya entendí que me gustan las cosas complicadas, tal vez siempre necesito que haya drama en mi vida, y cuando no lo hay me siento aburrida y sumida en un sopor interminable. Solo quiero agradecerte por despertarme, por llevarme a tus universos tan desconocidos para mi, por enseñarme que hay mas allá de lo que quiero ver, y que si existen personas que valen la pena, y sobre todo gracias porque con tu sonrisa me demostraste que si había razón para despertar cada día.

sábado, 2 de mayo de 2009







Llegó un caluroso día de junio, era una bizarra bola de pelos, tímido, paciente y un poco deprimido. Ni siquiera quería dar un paso, tal vez tenía miedo por separarse de sus papás y sus hermanos, tampoco tenía apetito, solo conseguíamos que comiera unos trozos de salchicha… pero luego que tomó confianza se convirtió en un torbellino que no paraba de correr, y que no solo tenía apetito sino que trataba de devorar todo lo que estuviera a su paso, sin importar que fueran certificados de la escuela, zapatos, carteras, cremas, desodorantes… todo lo que se pudiera morder. Era algo normal verlo comer membrillos o manzanas, y hubo un tiempo en que tenia fascinación los chicles, y se delataba por lo pegoteado de su bigote. En fin un estuche de monerías ese perro que llenó de alegría un hogar, y a veces de desesperación, porque era experto en travesuras y destrozos. Me da mucha satisfacción que al menos fue feliz, porque tenía libertad de explorar cuando antes solo salía una vez a la semana al parque, lo mismo podía ser un callejero que un viejito aristócrata, podía ser tan rudo en los juegos con sus amos y conmigo se contenía dando pequeños mordiscos para no lastimarme, era encantador cuando saludaba dando una pata y podía ser un patán cuando urdía planes para comer basura que tenía prohibida, era un guardián impetuoso que casi siempre temía a los extraños. Creo que fue feliz, aunque tal vez debemos pedir perdón por pretender que tuviera maneras de humano, cuando ya hacia suficiente con entender lo que queríamos decirle, y nosotros no lo entendíamos a él. Nunca olvidare sus ojos con esa chispa de inteligencia y ternura, que eran su mejor arma para obtener su porción de comida humana.
Hoy, ya no está aquí, fue envenenado por una personas intolerantes e ignorantes, que no saben siquiera el daño que causaron, que injusto ya que él hacía más con tan solo respirar, que muchos de nosotros, el era un torrente de alegría, que no conocía el mal humor, la hipocresía, ni las mentiras. Lo que más me duele es que haya sufrido, el menos que nadie merecía una pizca de sufrimiento.
Hace tiempo me sentía un poco culpable con él por no haberlo dejado conmigo, pero ahora veo que fue lo mejor, porque el consiguió ablandar el corazón más duro que puede haber, a quien lo trataba como a un amigo y no como a un animal, y sobre todo se llevo de regalo las lagrimas más valiosas que hay, que son las de alguien que nunca llora.
Tango, te queremos, has dejado un hueco tan grande que ni siquiera una persona podría llenar, y desde que llegaste entraste de lleno en mi corazón y jamás podrás salir.

lunes, 20 de abril de 2009

Para Carlos Ruiz Zafon

Hace tiempo que leí La sombra del viento, pero todavía siento el aire barcelonés rozando mis mejillas, en ratos soy Julián, a veces pienso como Daniel, en las noches Clara me persigue, me siento acosada por Fumero y utilizo la lógica de Fermín, siento celos de Beatriz, y me identifico con Nuria. No sé dónde sacó el hilo para hilvanar esta historia tan perfecta que me ha llegado muy al fondo de mi opaco corazón, pero debe haber mucho de eso en su vida, amores frustrados, amigos infalibles, un corazón amargo y una maldad corrosiva; o tal vez le pasó como a mí, que no fue bendecido con simpatía y amigos y simplemente ideaste una historia donde entre tanto dolor y oscuridad, resurgiera a lo lejos una débil pero deslumbrante llama de amistad. El caso es que combinó las dosis perfectas para crear una historia que se quedara para siempre con los lectores. Esta historia mágica donde el más importante protagonista es un tipo de amigo al que sí puedo tener acceso y si le caigo bien: un libro, ese misterioso ente que se transforma en barco, avión o tren para llevarme a los lugares más recónditos, desafiando el tiempo, la memoria y las leyes naturales. Al adentrarme en esta historia pude sentir un escalofrío que me erizó los vellos, pude sentir la emoción del primer amor, las puñaladas traicioneras de los celos, la impotencia de no poder cambiar el pasado, y al final sentí mis lagrimas corriendo por mi rostro. Sin darme cuenta, dejé un pequeño trozo de mi alma entre esas páginas, donde se desenvuelve con la mayor naturalidad la eterna danza entre el bien y el mal. Sentí una gran familiaridad con Julián, sentí un nudo de odio en el pecho, me sentí malvada y con ganas de matar a todos, pero también sentí el amor incondicional a los libros, un apego irreal a la magia que irradian, sentí envidia de Daniel por tener a Fermín, sentí coraje por no conocer el Cementerio de los libros olvidados… Además de tantas emociones desbordadas este libro me dejó como moraleja que el odio es más motivante que el amor para salir adelante, que los libros nos eligen y no nosotros a ellos, y que los sugus de limón pueden curarlo todo. En fin, un libro exquisito, lleno de insania, misterio y amor, e inevitablemente divertido.