Hace tiempo que leí La sombra del viento, pero todavía siento el aire barcelonés rozando mis mejillas, en ratos soy Julián, a veces pienso como Daniel, en las noches Clara me persigue, me siento acosada por Fumero y utilizo la lógica de Fermín, siento celos de Beatriz, y me identifico con Nuria. No sé dónde sacó el hilo para hilvanar esta historia tan perfecta que me ha llegado muy al fondo de mi opaco corazón, pero debe haber mucho de eso en su vida, amores frustrados, amigos infalibles, un corazón amargo y una maldad corrosiva; o tal vez le pasó como a mí, que no fue bendecido con simpatía y amigos y simplemente ideaste una historia donde entre tanto dolor y oscuridad, resurgiera a lo lejos una débil pero deslumbrante llama de amistad. El caso es que combinó las dosis perfectas para crear una historia que se quedara para siempre con los lectores. Esta historia mágica donde el más importante protagonista es un tipo de amigo al que sí puedo tener acceso y si le caigo bien: un libro, ese misterioso ente que se transforma en barco, avión o tren para llevarme a los lugares más recónditos, desafiando el tiempo, la memoria y las leyes naturales. Al adentrarme en esta historia pude sentir un escalofrío que me erizó los vellos, pude sentir la emoción del primer amor, las puñaladas traicioneras de los celos, la impotencia de no poder cambiar el pasado, y al final sentí mis lagrimas corriendo por mi rostro. Sin darme cuenta, dejé un pequeño trozo de mi alma entre esas páginas, donde se desenvuelve con la mayor naturalidad la eterna danza entre el bien y el mal. Sentí una gran familiaridad con Julián, sentí un nudo de odio en el pecho, me sentí malvada y con ganas de matar a todos, pero también sentí el amor incondicional a los libros, un apego irreal a la magia que irradian, sentí envidia de Daniel por tener a Fermín, sentí coraje por no conocer el Cementerio de los libros olvidados… Además de tantas emociones desbordadas este libro me dejó como moraleja que el odio es más motivante que el amor para salir adelante, que los libros nos eligen y no nosotros a ellos, y que los sugus de limón pueden curarlo todo. En fin, un libro exquisito, lleno de insania, misterio y amor, e inevitablemente divertido.
lunes, 20 de abril de 2009
martes, 7 de abril de 2009
Gracias Isabel !!
Terminé de leer Paula, este libro de Isabel Allende por medio del cual comparte de manera muy personal muchos aspectos de su vida... Por medio de Paula aprendí muchas cosas, me sentí en contacto con mi esencia femenina que casi había olvidado, vislumbre la fortaleza que puede tener una mujer para alcanzar las cosas que desea, y los errores que se pueden cometer al pretender cosas sin sentido.
En cada etapa en que divide su vida traté de visualizarme, y no me encontré en ninguna de ellas. Y sirvió para confirmar que no encajo con las mujeres, tal vez en mi trayecto de Venus hacia la tierra, di un giro inesperado y visite otros planetas.
Creo que con mucha razón tiene éxito como escritora, ha vivido mucho y le ha sacado partido hasta al mínimo detalle de su vida, y logró crear fortaleza de entre tanto dolor y desconsuelo. La admiro porque logró salir ilesa del machismo, se impuso y enfrentó a quien intento frenarla, su simbiosis con la vida de los que la rodearon le dio la idea para los más exquisitos personajes, absorbió los olores y colores de los lugares donde vivió, para desembocar en esta historia tan rica en texturas y sentimientos.
Pude ver también el egoísmo que nos envuelve a todos los seres humanos, se tardó mucho en darse cuenta que lo que era mejor para su hija le haría daño, siempre actuamos así, nuestra burbuja de bienestar permanece intacta gracias a lo que recibimos de otras personas.
Aunque no estoy muy contenta con mi país, gracias a los días negros que vivió en Chile, pude valorar la libertad que tenemos aquí y ahora.
Me sorprendió que todo lo que le pasara, fuera bueno o malo, lo usaba como herramienta para impulsar su progreso, trató de dar a sus hijos la magia que siempre la rodeo y los guió para que fueran personas asertivas y centradas. Vivió exiliada en un país que era todo lo contrario al suyo, y enfrentó los obstáculos que se le atravesaron, se fue a otro continente por amor y se adaptó a otra cultura. Aunque no salió bien librada de las pasiones insanas que siempre han estado presentes en la humanidad, y cometió errores con la cabeza nublada por la pasión y el deseo. Pero a fin de cuentas la moraleja es que todos podemos librarnos de lo que presuntamente nos tiene planeado el destino, solo que hay veces que no vemos claros los caminos, tomamos el equivocado y muchas veces ya no es posible el retroceso.
En fin, lo que más aprecié de Paula fue que realmente sentí que la conocí y que me hubiera fascinado tener una amiga como ella, tan inteligente, tan desapegada de todo lo mundano, tan impetuosa, tan empática… su vida fue perfecta, tuvo tanto y fue tan amada que tal vez esa era su única misión. Ese libro es un regalo para todos los que han perdido algo amado, y para los que buscamos y aun no hemos encontrado… siempre nos va a faltar algo.
En cada etapa en que divide su vida traté de visualizarme, y no me encontré en ninguna de ellas. Y sirvió para confirmar que no encajo con las mujeres, tal vez en mi trayecto de Venus hacia la tierra, di un giro inesperado y visite otros planetas.
Creo que con mucha razón tiene éxito como escritora, ha vivido mucho y le ha sacado partido hasta al mínimo detalle de su vida, y logró crear fortaleza de entre tanto dolor y desconsuelo. La admiro porque logró salir ilesa del machismo, se impuso y enfrentó a quien intento frenarla, su simbiosis con la vida de los que la rodearon le dio la idea para los más exquisitos personajes, absorbió los olores y colores de los lugares donde vivió, para desembocar en esta historia tan rica en texturas y sentimientos.
Pude ver también el egoísmo que nos envuelve a todos los seres humanos, se tardó mucho en darse cuenta que lo que era mejor para su hija le haría daño, siempre actuamos así, nuestra burbuja de bienestar permanece intacta gracias a lo que recibimos de otras personas.
Aunque no estoy muy contenta con mi país, gracias a los días negros que vivió en Chile, pude valorar la libertad que tenemos aquí y ahora.
Me sorprendió que todo lo que le pasara, fuera bueno o malo, lo usaba como herramienta para impulsar su progreso, trató de dar a sus hijos la magia que siempre la rodeo y los guió para que fueran personas asertivas y centradas. Vivió exiliada en un país que era todo lo contrario al suyo, y enfrentó los obstáculos que se le atravesaron, se fue a otro continente por amor y se adaptó a otra cultura. Aunque no salió bien librada de las pasiones insanas que siempre han estado presentes en la humanidad, y cometió errores con la cabeza nublada por la pasión y el deseo. Pero a fin de cuentas la moraleja es que todos podemos librarnos de lo que presuntamente nos tiene planeado el destino, solo que hay veces que no vemos claros los caminos, tomamos el equivocado y muchas veces ya no es posible el retroceso.
En fin, lo que más aprecié de Paula fue que realmente sentí que la conocí y que me hubiera fascinado tener una amiga como ella, tan inteligente, tan desapegada de todo lo mundano, tan impetuosa, tan empática… su vida fue perfecta, tuvo tanto y fue tan amada que tal vez esa era su única misión. Ese libro es un regalo para todos los que han perdido algo amado, y para los que buscamos y aun no hemos encontrado… siempre nos va a faltar algo.
lunes, 16 de marzo de 2009
Espejismos
Se me perdió mi latido intrépido en el bosque exacerbado de locura. Fue una mañana, tal vez, solo recuerdo que la mirada dolía. De repente oscureció, y la negrura de la noche se avivaba, hablaba, reía, se escapó el espíritu guardado tan celosamente, y se volvió a esconder en la hendidura de la de la roca más dura que existía; no sé si era alabastro, obsidiana o granito. Se internó en el frio de la roca.
Soplaba el viento, sentía la brisa voluptuosa, la luz se descomponía en finas telarañas doradas, y las lágrimas chocaban con las gotas de rocío.
La incitante e hipnótica música de mi utopía se convirtió en un estridente ruido de metales.
La insistencia del vívido perfume me atrapó y lo fui siguiendo hasta toparme con el tótem que tanto temía, con ojos de fuego o a veces de ámbar, con boca de sangre, con un látigo de palabras que hacían imposible mi huida.
El ruido taladraba mis oídos anclándose en ellos, el olor se atornilló en mi respiración y no pude echarlo de ahí.
Y me convertí en autómata, ya no busqué el rozagante perfume del beso perdido, me quedé atrapada bajo la tierra cual Perséfone, encadenada a las ideas extenuantes, por la ilusión tridimensional de lo inexistente, por el oasis desbordante de veneno.
Mi universo se redujo a un átomo de argentum , que se enclavo hasta el fondo de la silla turca, mi liberada mente volaba hacia el sur con deseos de quedarse ahí para siempre. El deseo encontró acomodo en el silencio y el aliento desesperado, embriagante, se desbordó como una marejada insolente contra la roca estática y se interno en el dilapidado laberinto de emociones y desvelos,
La lava ardiente se convirtió en roca volcánica, y el espíritu emprendió la retirada, buscando inconscientemente un sorbo de dulce néctar que aliviara el acre sabor de abandono.
No hay mas tótem, solo un borroso recuerdo del enclaustrado tesoro dentro del ártico corazón de niebla, que se reduce a nada cuando lo quiero tocar, que se esconde, corre, ríe sin cesar.
Ya no huyas, solo deja que la luz cegadora acabe por siempre con tu potente oscuridad.
Yo, como hoja al viento pararé hasta donde otro monstruo no me pueda atrapar.
Soplaba el viento, sentía la brisa voluptuosa, la luz se descomponía en finas telarañas doradas, y las lágrimas chocaban con las gotas de rocío.
La incitante e hipnótica música de mi utopía se convirtió en un estridente ruido de metales.
La insistencia del vívido perfume me atrapó y lo fui siguiendo hasta toparme con el tótem que tanto temía, con ojos de fuego o a veces de ámbar, con boca de sangre, con un látigo de palabras que hacían imposible mi huida.
El ruido taladraba mis oídos anclándose en ellos, el olor se atornilló en mi respiración y no pude echarlo de ahí.
Y me convertí en autómata, ya no busqué el rozagante perfume del beso perdido, me quedé atrapada bajo la tierra cual Perséfone, encadenada a las ideas extenuantes, por la ilusión tridimensional de lo inexistente, por el oasis desbordante de veneno.
Mi universo se redujo a un átomo de argentum , que se enclavo hasta el fondo de la silla turca, mi liberada mente volaba hacia el sur con deseos de quedarse ahí para siempre. El deseo encontró acomodo en el silencio y el aliento desesperado, embriagante, se desbordó como una marejada insolente contra la roca estática y se interno en el dilapidado laberinto de emociones y desvelos,
La lava ardiente se convirtió en roca volcánica, y el espíritu emprendió la retirada, buscando inconscientemente un sorbo de dulce néctar que aliviara el acre sabor de abandono.
No hay mas tótem, solo un borroso recuerdo del enclaustrado tesoro dentro del ártico corazón de niebla, que se reduce a nada cuando lo quiero tocar, que se esconde, corre, ríe sin cesar.
Ya no huyas, solo deja que la luz cegadora acabe por siempre con tu potente oscuridad.
Yo, como hoja al viento pararé hasta donde otro monstruo no me pueda atrapar.
lunes, 2 de marzo de 2009
Un frío adios..

Hoy falleció un compañero de la preparatoria de mi hermano, tenía como tres años luchando contra la leucemia hasta que su cuerpo no pudo mas, tan solo tenía 19 años. Nunca me conmueve la muerte de personas con quien no tuve trato, pero en este caso sí. Una vez lo escuche contarle a mi hermano su travesía a lo largo de las quimioterapias con una entereza sorprendente. No parecía estar enfermo, se le veía tranquilo y alegre. Vivía en una comunidad cerca de donde yo vivo, y su familia siempre estaba luchando para conseguir dinero para pagar sus tratamientos. También recuerdo a su mamá hablando de que su recuperación avanzaba, de que tenía muchas esperanzas de sanar. Pero ese día nunca llego. Y a que viene todo esto?? Yo muchas veces he dicho que si la vida pudiese donarse yo no dudaría en darla a alguien así, alguien que tenga ganas de vivir, alguien con el entusiasmo de ese chavo ( que ni siquiera se su nombre) en verdad se la daría, porque yo que tengo salud y seudo bienestar no sé valorar la vida y tengo obsesión con la muerte, porque mi esencia pragmatista me dice que yo no soy útil para nada en este mundo, comparados con el universo somos tan insignificante, y hay que ceder el lugar para quien realmente sea benéfico ya que en estos tiempos hacen mucha falta esas personas.
No sé si sea mi ciclo, pero cuando supe que murió sentí mucha tristeza, tal vez porque nunca eleve una plegaria por él a mi dios pagano, porque nunca le regalé una sonrisa o un saludo. Porque mi hermano nunca lo visitó, porque tal vez el merecía ser feliz y estar aquí respirando este aire que a mí no me sirve de nada. Un saltimbanqui huesudo se lo ha llevado, espero que sea feliz dondequiera que esté, y que se encuentre muy lejos de este mundo, de este infierno de otro planeta, y que lleve consigo una caja de cristal con los buenos momentos que aquí pasó…
Adiós Abraham, que Caronte guie tu espíritu hasta el edén de tus sueños…
(Ya pregunte su nombre)
No sé si sea mi ciclo, pero cuando supe que murió sentí mucha tristeza, tal vez porque nunca eleve una plegaria por él a mi dios pagano, porque nunca le regalé una sonrisa o un saludo. Porque mi hermano nunca lo visitó, porque tal vez el merecía ser feliz y estar aquí respirando este aire que a mí no me sirve de nada. Un saltimbanqui huesudo se lo ha llevado, espero que sea feliz dondequiera que esté, y que se encuentre muy lejos de este mundo, de este infierno de otro planeta, y que lleve consigo una caja de cristal con los buenos momentos que aquí pasó…
Adiós Abraham, que Caronte guie tu espíritu hasta el edén de tus sueños…
(Ya pregunte su nombre)
miércoles, 28 de enero de 2009
Viva Mexico??
Hoy amanecí muy patriótica, o más bien enojada con el mundo, todo comenzó porque al estoy leyendo La suma de los días, de Isabel Allende, y en un pasaje se refiere a los mexicanos despectivamente, textualmente dice “los católicos no contaban – solo los mexicanos eran católicos y no era seguro que esos tuviesen alma” no me afecta lo de las religiones, pero ya van varios ataques mediáticos que he percibido, por ejemplo en la película Constantine, el cazador de espectros infernales, encarnado por Keanu Reeves, debe "deportar" a un poderoso demonio (Mammon) que curiosamente tiene la pinta de campesino mexicano y llega del infierno por Tijuana. En la película de Bichos, de Disney Pixar, los villanos son unos saltamontes mexicanos, que se embriagan con tequila al ritmo de la Cucaracha; Mónica Naranjo dijo que ella vino a enseñar a los mexicanos lo que era música; y para colmo el cantante italiano Tiziano Ferro dice que las mexicanas somos feas y bigotonas.
No sé por qué nos ven hacia abajo en varias naciones, yo creo que somos un estado que va creciendo, que tenemos mucho potencial, pero lamentablemente no nos hemos ido por el buen camino, tenemos muy cerca a EUA, a lo largo de la historia hemos tenido gobernantes tontos y enfermos de poder, y nos empapa la corrupción; pero francamente nada les da derecho para hablar mal de nuestra raza, de nuestras costumbres e ideologías, los escritores y productores deberían darse cuenta de la responsabilidad que implica lanzar al aire comentarios que nos pueden molestar, deben informarse antes de proyectar solo lo malo de México. Yo entiendo y estoy consciente de las limitaciones y problemas que tenemos como país, pero para nada estoy de acuerdo en que otras personas lo señalen y se burlen. Tal vez estoy muy susceptible, pero me sentí molesta al ver que ya no hay respeto, ya que todos lo merecemos.
lunes, 19 de enero de 2009
Que hacer cuando una persona que quieres se empeña en hacer cosas desfavorables para el mismo? Dije mi opinión y me acusó de no apoyarlo, entonces que debo hacer, fingir que estoy de acuerdo mientras veo como toma decisiones que seguramente lo van a perjudicar?
Estoy confundida, esa misma persona que una vez me acusó de ser muy débil, ahora me demuestra que él realmente lo es. Nuestra relación ha soportado muchos altibajos, pero este seguramente ya no lo superará, me duele ver como no está a mi alcance arreglar las cosas, y veo que ya no tengo fuerzas para permanecer al pie del cañón... simplemente me rindo.
Veo que ha llegado el momento que tanto temi, debo estar preparada. Si, el sigue siendo el roble, yo soy el bambú.
miércoles, 7 de enero de 2009
Un trozo de pasado
Ayer acudió a mí una ex amiga a pedirme un consejo…
Digo ex, porque no se cómo llamarla, ya que algunos dicen que la amistad no se termina, aunque pase el tiempo; el caso es que nuestros caminos se separaron o más bien yo me alejé porque no sentía ninguna conexión con ella, las cualidades que antes admiraba y servían de nexo se habían evaporado, ya no había esa sencillez, ni esa empatía que la caracterizaba, se convirtió en una diva, se le subió la popularidad (efímera por cierto), el caso es que un día ya no encontré ningún tema del cual platicar, decidí que no me gustaba como se comportaba y tampoco quería que me ligaran a ella. Ayer (después de 6 años) llegó y me reclamó porque me alejé, no me esperaba esa pregunta, solo contesté que ambas cambiamos, y que mi naturaleza anti-hipócrita no me permitió ceder. Y sin preámbulo me preguntó que debía hacer con su vida, que difícil pregunta, ya que ni yo se que hacer con la mía. Le contesté lo que la lógica me indicaba según sus circunstancias, pero no pude responder de corazón, y después recordé los momentos que pase con ella, realmente llenos magia, éramos unas niñas y lamenté como hemos cambiado, como nos hemos alejado de lo que fuimos, como se perdió nuestra conexión, nuestros planes, nuestras utopías…
En fin solo me queda decir que para mí la amistad es una quimera que no he podido alcanzar, un faro que veo a lo lejos en mis horas de intrépida oscuridad, un copo de nieve que se derrite entre mis manos. No sé si soy yo o son ellos pero no puedo dejarme llevar.
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