Te queda perfecto...
Idea
El alma es igual que el aire.
Con la luz se hace invisible,
perdiendo su honda negrura.
Sólo en las profundas noches
son visibles alma y aire.
Sólo en las noches profundas.
Que se ennegrezca tu alma
pues quieren verla mis ojos.
Oscurece tu alma pura.
Déjame que sea tu noche,
que enturbie tu transparencia.
¡Déjame ver tu hermosura!
Manuel Altoaguirre.
sábado, 26 de junio de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010

Ayer me invitó a cenar Edgar Allan Poe. Acudí a una casa enmohecida de puerta pequeña y barandal marrón; tenia unos arboles junto a la acera a punto de secarse. Llegué puntual a mi cita usando un vestido verde raro, entre retro y moderno.
Toque tres veces y finalmente salio mi ojeroso anfitrión,estaba despeinado y vestia un traje de tweed gris y zapatos desgastados. Me miró con indiferencia y me invitó a pasar. Su mesa era ovalada, con muchos libros y periodicos encima; luego los hizo a un lado y procedió a servirme la cena, consistente en papas a la francesa y pescado a la tartara. Comimos silenciosamente y despues de darle un sorbo a mi absenta, le pregunté a Edgar sobre sus problemas, el por que de su aspecto tan demacrado, y comenzo a declamar poemas en francés. Me dijo que pronto se casaría y me invitó a jugar ajedrez el siguiente martes. Me disponía a marcharme cuando comenzó a reprocharme por leer a Pérez Reverte y a Kundera. Luego soltó una ruidosa carcajada y... desperté.
Enchanté Monsieur Poe.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Délires
Un fantasma francés me acosa…
Creo que mis clases de francés están teniendo un alto impacto en mi. Una noche antes de dormirme comencé a escuchar unos susurros en francés, parecía como si tuviera encendida la radio, era una voz femenina entre sexy y burlona, no entendí gran cosa, tan solo algunas palabras. No había ruido alrededor, eran como las 2:30 am y solo escuché ese galimatías en francés y el ruido de unos gatos junto a mi puerta. Tal vez me estoy volviendo loca, o mi cerebro me proyecta las clases de francés, pero no es la primera vez que me pasa.
Atención: quien quiera que sea el autor de dicho monologo, le exhorto a comunicarse conmigo en español, o esperar a que avance de nivel en francés. S´il vous plaît.
Creo que mis clases de francés están teniendo un alto impacto en mi. Una noche antes de dormirme comencé a escuchar unos susurros en francés, parecía como si tuviera encendida la radio, era una voz femenina entre sexy y burlona, no entendí gran cosa, tan solo algunas palabras. No había ruido alrededor, eran como las 2:30 am y solo escuché ese galimatías en francés y el ruido de unos gatos junto a mi puerta. Tal vez me estoy volviendo loca, o mi cerebro me proyecta las clases de francés, pero no es la primera vez que me pasa.
Atención: quien quiera que sea el autor de dicho monologo, le exhorto a comunicarse conmigo en español, o esperar a que avance de nivel en francés. S´il vous plaît.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Que puedo hacer para que regreses… no lo quería aceptar pero te extraño.
Extraño tu sencilla forma de ser, tus sueños inocentes, tu fe en el ser humano, tu esperanza en la justicia, tu capacidad de divertirte con cualquier cosa.
Extraño tanto las tardes que pasabas solo mirando el cielo e imaginando cosas inalcanzables, extraño tu tolerancia y tus ganas de salir del hoyo…
Extraño las carcajadas ensordecedoras y verte corriendo por todos lados. Extraño las audacias de abril, la chispa en tus ojos, el coraje de los juegos, las mejillas enrojecidas.
Extraño a la que no sabía que quería, pero que tenía la certeza de que lo conseguiría.
Me extraño a mi misma, esa era yo antes de ti, ojalá pudiera hacerla volver...
martes, 28 de julio de 2009

Bad day, worst month, awful life…
Tenía en mi mente muchos sentimientos enmarañados, un torrente de dolor, un volcán de pasión apagado…
Sentía ausencia, impotencia, un vacio enorme, una herida que aun sangraba por tu indiferencia.
Mi pragmatismo me dice que está bien, que es lo mejor para todos, pero hay un dolor punzante que solo se cura con tus besos, y no me deja creerle del todo al pragmatismo.
Tuve que salir a respirar un aire menos pesado, tenía que sentirme libre, sin paredes ni nadie que pudiese percibir mi lamentable tristeza. Me encontraba rodeada de gigantes majestuosos, tan inmutables, con su presencia tan apacible, sus brazos se movían con el vaivén del aire, produciendo una música hipnótica y relajante.
Realmente me sentía bien en ese espacio tan neutral y tan natural, no me dolían esos kilometros que me separaban de ti… por fin me sentía a salvo.
Pero no… llegó alguien parecido a ti, en seguida lo escaneé y me dije: el mío es más guapo, más alto, es mejor. Mío, ja ja que falacia mas hilarante. Maldición, esto no se cura tan pronto. Cuanto tiempo tiene que pasar para que dejes de dolerme? Estoy vulnerable, me di por vencida.
Regrese a mi casa mientras las nubes grises y mal encaradas urdían un aquelarre, empezaron a caer gotas violentas que dolían, se mezclaron con mis lágrimas y solo pude preguntarme:
Será siempre así? Podre estar bien algún día? Menguara mi estupidez por fin? Segura de que no recibiría respuesta mire al cielo buscándola… ahí estaba, un gran arcoíris con sus colores tan cálidos, tan tangible y lejano al mismo tiempo, el más hermoso que había visto. Maravillada seguí mirando y, para mi sorpresa otro arcoíris más grande apareció sobre el primero. Un esbozo de sonrisa apareció en mi rostro.
Tenía en mi mente muchos sentimientos enmarañados, un torrente de dolor, un volcán de pasión apagado…
Sentía ausencia, impotencia, un vacio enorme, una herida que aun sangraba por tu indiferencia.
Mi pragmatismo me dice que está bien, que es lo mejor para todos, pero hay un dolor punzante que solo se cura con tus besos, y no me deja creerle del todo al pragmatismo.
Tuve que salir a respirar un aire menos pesado, tenía que sentirme libre, sin paredes ni nadie que pudiese percibir mi lamentable tristeza. Me encontraba rodeada de gigantes majestuosos, tan inmutables, con su presencia tan apacible, sus brazos se movían con el vaivén del aire, produciendo una música hipnótica y relajante.
Realmente me sentía bien en ese espacio tan neutral y tan natural, no me dolían esos kilometros que me separaban de ti… por fin me sentía a salvo.
Pero no… llegó alguien parecido a ti, en seguida lo escaneé y me dije: el mío es más guapo, más alto, es mejor. Mío, ja ja que falacia mas hilarante. Maldición, esto no se cura tan pronto. Cuanto tiempo tiene que pasar para que dejes de dolerme? Estoy vulnerable, me di por vencida.
Regrese a mi casa mientras las nubes grises y mal encaradas urdían un aquelarre, empezaron a caer gotas violentas que dolían, se mezclaron con mis lágrimas y solo pude preguntarme:
Será siempre así? Podre estar bien algún día? Menguara mi estupidez por fin? Segura de que no recibiría respuesta mire al cielo buscándola… ahí estaba, un gran arcoíris con sus colores tan cálidos, tan tangible y lejano al mismo tiempo, el más hermoso que había visto. Maravillada seguí mirando y, para mi sorpresa otro arcoíris más grande apareció sobre el primero. Un esbozo de sonrisa apareció en mi rostro.
Definitivamente alguien quería hacerme sentir bien esa tarde…
Para I. con cariño.
martes, 21 de julio de 2009

Esa noche mi habitual insomnio parecía haberse esfumado, tenía tanto sueño que ni siquiera alcancé a desvestirme y caí rendida, encima de libros que suelo tener sobre la cama. Soñé que estaba con él, estaba en su casa, me integraba a su entorno y me sentía cómoda ahí. Él me abrazaba todo el tiempo, y me susurraba poemas en un idioma desconocido, aunque no los entendiera me estremecía escuchándolos… su sonrisa resplandecía en ese paisaje parduzco, y me hipnotizaba con su mirada.
Luego se paró frente a mí y desabotonó su frac, sacó de su bolsillo una flor única, como la del Principito, una flor de cristal azul, con un aroma tan fresco, tan inigualable. Yo lo tomé enseguida, estaba feliz, porque esa flor simbolizaba para mí un pacto, o la esencia que tanto esperé. Pero al estar en mis manos el cristal se volvió filoso, punzante, mis manos estaban heridas, sangraban, mientras se alejaba en silencio, yo lo miraba estupefacta, esperando una explicación, pero SILENCIO, solo eso recibí.
Sentí que mis lágrimas me ahogaban y desperté sobresaltada.
Cuánta razón tienes Saint- Exupery “es tan misterioso el país de las lagrimas”.
No sé cuánto de mi sueño fue real…
No hay heridas ni cicatrices. Solo sé que te fuiste, y que el silencio sigue ahí.
Luego se paró frente a mí y desabotonó su frac, sacó de su bolsillo una flor única, como la del Principito, una flor de cristal azul, con un aroma tan fresco, tan inigualable. Yo lo tomé enseguida, estaba feliz, porque esa flor simbolizaba para mí un pacto, o la esencia que tanto esperé. Pero al estar en mis manos el cristal se volvió filoso, punzante, mis manos estaban heridas, sangraban, mientras se alejaba en silencio, yo lo miraba estupefacta, esperando una explicación, pero SILENCIO, solo eso recibí.
Sentí que mis lágrimas me ahogaban y desperté sobresaltada.
Cuánta razón tienes Saint- Exupery “es tan misterioso el país de las lagrimas”.
No sé cuánto de mi sueño fue real…
No hay heridas ni cicatrices. Solo sé que te fuiste, y que el silencio sigue ahí.
domingo, 31 de mayo de 2009
Weird Birthday!!!!
Hoy es mi cumpleaños numero 23 y como todo en mi vida, no deja ser raro. A mi en realidad no me gustan los cumpleaños ni las celebraciones, porque me siento expuesta y tampoco me gusta que me abracen personas con quienes no tengo lazos emocionales y lo hacen por pura costumbre o cortesía, en fin, quiero creer que hoy se cerrará verdaderamente un ciclo, y espero que sea para bien , al menos hora me siento bien, el día de hoy seré optimista.
Y en realidad quiero:
Escapar... empezar el vuelo,
diseñar un hábitat nuevo;
tirar y dispersar las cenizas del pasado,
liberarme para encontrar algo mejor en el futuro.
Despertar... recorrer nuevos caminos,
encontrar nuevos errores, corregirlos;
dejar de confundir la verdad prosaica de las cosas materiales
con la verdad tumultosa de los sueños.
Olvidar... invocar a la memoria selectiva,
pensar solo en el hoy, aquí, ahora;
rescatar las sonrisas perdidas
esperar una nueva caricia, un nuevo latido.
Resurgir... renovarme, renacer totalmente,
sanar las heridas profundas;
encontrar el caleidoscopio de espejos desordenados
para perderme en sus texturas y emociones.
Perseverar... dejar de postergar día a día,
luchar por lo que creo imposible,
depurar el conformismo arraigado,
aprender a convivir con mi enemiga interior.
Disfrutar... desterrar el pesimismo,
escalar hasta la cima,
desanclar mi barco
y sumergirme en el oasis de esperanza.
Resistir... subir hasta tocar el infinito,
viajar en el espacio significativo,
convencerme de que la vida,
mi vida, no es tan insípida como yo creía.
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