martes, 26 de febrero de 2013

Lo único eterno


Las verdades de ayer son hoy mentira,
las de hoy acaso lo serán mañana?;
la incorregible vanidad humana
siempre creyendo razonar, delira.

Como Nerón cantando ante la pira
en que convierte a la ciudad romana,
ciega destruye o cínica profana
lo que, poco antes, ensalzó la lira.

Y así, al través de todas las edades,
siempre abrasada por un fuego interno,
buscó la humanidad nuevas verdades,
y halló que en todo tiempo, -joven tierno-
en aldeas, en campos y ciudades,
sólo el Amor es en la tierra eterno.

Guillermo Blest Gana

jueves, 7 de febrero de 2013

Dudas

Ya no se que creer... mi instinto y mi lógica me dicen una cosa, y la creo... luego llegas tú y deshaces mis premisas y plantas en mí una idea que le quita fuerza a las otras. El balance perfecto que había en nosotros se ha vuelto un circunloquio que me hastía cada día más. Quiero creerte, pero sé muy bien que las personas no cambian, y menos tú que no quieres ni intentarlo. Pero por qué es tan dificil decirme la verdad?? Quiero saberlo... quiero tocar fondo para poder aceptar mi duelo como debe ser; no creo poder soportar esta situación mas tiempo, mi paranoia está en su máximo esplendor, y eso significa que por mas que quiera no puedo creerte. Solo quiero un final digno, es lo menos que merezco.

"No pido amor ni felicidad eternos, unicamente... la verdad, una franqueza ilimitada. El día que me digas -te amo menos- será el último día de mi amor o el último día de mi vida." Napoleón Bonaparte.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Adios?



No sé si me atreva...
Esto es realmente drástico, pero estoy decidida...
voy a borrar tu foto de mi ordenador, ya no quiero recordar tu rostro porque te quiero fuera de mi vida.

Los últimos sucesos me han convencido de que lo único que tengo de ti son ausencias. Te has convertido en un ente que solo habita en mis sueños, y cuando das señales de vida solo es para hacerme sentir infinitamente triste.

Pongo el cursor sobre tu foto (la última que poseo) e instantáneamente vienen a mí recuerdos iridiscentes, voces tridimensionales que dicen tu nombre, labios ansiosos e inalcanzables. Pero también recuerdo una punzada ensordecedora, intenciones distorsionadas y besos cautivos...
y automáticamente mi dedo acciona un click.

Con los ojos húmedos de recuerdos vuelvo a la realidad.

Tu foto está en la papelera de reciclaje al igual que todo lo que una vez sentí por ti.

martes, 12 de junio de 2012

A incognita ( fragmento)

Eras la dicha? Acaso... Eras el sufrimiento? Quizas...
 Amor o engaño, éxtasis o tormento, te alejaste...
Y mis ojos no han de volerte a ver.
Y todavía surges en el fondo del olvido, 
con la tristeza vaga de lo que nunca ha sido
y el misterioso encanto de lo que pudo ser!

Francisco M. de Olaguíbel

domingo, 17 de julio de 2011

Écoutez-moi


Cuando estoy contigo se me olvida mi sociopatía, el nihilismo y el estoicismo. Pierdo la noción de mi misantropía y amarte se vuelve mi hobby favorito. Mi frialdad se esfuma y solo quiero consumirme en el calor de tus besos. Contigo todo puede definirse con oxímoron y no hay apologías que puedan mostrar lo excelso que eres para mí. Mis demonios se ausentan por un rato y la sonrisa aparece en mi rostro cuando estoy pensando en ti. Me he vuelto noctámbula por tu causa y hasta en mis sueños te acoso. Dime la fórmula para alejarme de ti, quiero respetar tu decisión de exiliarme de tu mundo, quiero dejar de vivir entre paroxismos. Ahora puedo comprender que eres solo un espejismo que se aleja cada día más de mí, incapaz de comprender el vuelco que diste a mi vida, a la que llegaste avasallando y destruyendo. Ahora viviré aferrándome al recuerdo de lo que un día fuimos, perdiéndome en la utopía que te convertiste, buscándote en cada horizonte, pretendiendo que la noche tiene algún sentido sin tí.

Tu… mi non plus ultra.

viernes, 18 de marzo de 2011

Desolación


Estoy leyendo “Los hornos de Hitler” y francamente estoy desolada. Ese periodo tan vergonzoso de la historia me hace pensar en la maldad humana como algo sin límites, donde la realidad supera la ficción y no puedo entender como las personas pueden ser inmunes al dolor, provocar sufrimiento sin sentir un ápice de culpa o compasión, realmente no lo entiendo cómo se puede hacer tanto daño deliberadamente.

Esa maldad no solo se encuentra en ese episodio de la historia, en estos tiempos también veo a la humanidad fuera de control, con la bestialidad aumentada y la humanidad escondida. Veo a mi país desmoronado por la violencia, el desempleo, la corrupción, la injusticia. Los pueblos que antes eran pintorescos y tranquilos, ahora son el refugio de alimañas dedicadas al crimen organizado; hay familia destrozadas, niños huérfanos, victimas de secuestro y extorsión que viven con miedos y traumas; personas que han perdido el patrimonio de toda su vida a causa de robos; la población está temerosa, ahora se resguardan temprano en sus hogares por miedo a que les toque una balacera o que una granada explote cerca de ellos; pequeños comerciantes están cerrando sus negocios y pensando que harán ahora para subsistir.

Igual que en esos tiempos de posguerra, ahora también pasamos por una crisis muy profunda, no solo económica, sino de tranquilidad, de valores, de empatía, de seguridad y sobre todo de humanidad. Lo más preocupante y triste es que muchas personas que antes solían tener una vida tranquila y optimista, a causa de estos acontecimientos, se han convertido en personas llenas de odio y sed de venganza. No sé de qué manera va a terminar este ciclo tan terrible, pero ahora creo que es tiempo de defender nuestra dignidad, no sé si con educación, con premios y castigos, o con armas, pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados.

sábado, 26 de junio de 2010

Te queda perfecto...

Idea

El alma es igual que el aire.
Con la luz se hace invisible,
perdiendo su honda negrura.

Sólo en las profundas noches
son visibles alma y aire.
Sólo en las noches profundas.

Que se ennegrezca tu alma
pues quieren verla mis ojos.
Oscurece tu alma pura.

Déjame que sea tu noche,
que enturbie tu transparencia.
¡Déjame ver tu hermosura!


Manuel Altoaguirre.