jueves, 7 de febrero de 2013
Dudas
sábado, 1 de septiembre de 2012
Adios?
martes, 12 de junio de 2012
A incognita ( fragmento)
domingo, 17 de julio de 2011
Écoutez-moi

Cuando estoy contigo se me olvida mi sociopatía, el nihilismo y el estoicismo. Pierdo la noción de mi misantropía y amarte se vuelve mi hobby favorito. Mi frialdad se esfuma y solo quiero consumirme en el calor de tus besos. Contigo todo puede definirse con oxímoron y no hay apologías que puedan mostrar lo excelso que eres para mí. Mis demonios se ausentan por un rato y la sonrisa aparece en mi rostro cuando estoy pensando en ti. Me he vuelto noctámbula por tu causa y hasta en mis sueños te acoso. Dime la fórmula para alejarme de ti, quiero respetar tu decisión de exiliarme de tu mundo, quiero dejar de vivir entre paroxismos. Ahora puedo comprender que eres solo un espejismo que se aleja cada día más de mí, incapaz de comprender el vuelco que diste a mi vida, a la que llegaste avasallando y destruyendo. Ahora viviré aferrándome al recuerdo de lo que un día fuimos, perdiéndome en la utopía que te convertiste, buscándote en cada horizonte, pretendiendo que la noche tiene algún sentido sin tí.
Tu… mi non plus ultra.
viernes, 18 de marzo de 2011
Desolación

Estoy leyendo “Los hornos de Hitler” y francamente estoy desolada. Ese periodo tan vergonzoso de la historia me hace pensar en la maldad humana como algo sin límites, donde la realidad supera la ficción y no puedo entender como las personas pueden ser inmunes al dolor, provocar sufrimiento sin sentir un ápice de culpa o compasión, realmente no lo entiendo cómo se puede hacer tanto daño deliberadamente.
Esa maldad no solo se encuentra en ese episodio de la historia, en estos tiempos también veo a la humanidad fuera de control, con la bestialidad aumentada y la humanidad escondida. Veo a mi país desmoronado por la violencia, el desempleo, la corrupción, la injusticia. Los pueblos que antes eran pintorescos y tranquilos, ahora son el refugio de alimañas dedicadas al crimen organizado; hay familia destrozadas, niños huérfanos, victimas de secuestro y extorsión que viven con miedos y traumas; personas que han perdido el patrimonio de toda su vida a causa de robos; la población está temerosa, ahora se resguardan temprano en sus hogares por miedo a que les toque una balacera o que una granada explote cerca de ellos; pequeños comerciantes están cerrando sus negocios y pensando que harán ahora para subsistir.
Igual que en esos tiempos de posguerra, ahora también pasamos por una crisis muy profunda, no solo económica, sino de tranquilidad, de valores, de empatía, de seguridad y sobre todo de humanidad. Lo más preocupante y triste es que muchas personas que antes solían tener una vida tranquila y optimista, a causa de estos acontecimientos, se han convertido en personas llenas de odio y sed de venganza. No sé de qué manera va a terminar este ciclo tan terrible, pero ahora creo que es tiempo de defender nuestra dignidad, no sé si con educación, con premios y castigos, o con armas, pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados.
sábado, 26 de junio de 2010
Idea
El alma es igual que el aire.
Con la luz se hace invisible,
perdiendo su honda negrura.
Sólo en las profundas noches
son visibles alma y aire.
Sólo en las noches profundas.
Que se ennegrezca tu alma
pues quieren verla mis ojos.
Oscurece tu alma pura.
Déjame que sea tu noche,
que enturbie tu transparencia.
¡Déjame ver tu hermosura!
Manuel Altoaguirre.
jueves, 13 de mayo de 2010

Ayer me invitó a cenar Edgar Allan Poe. Acudí a una casa enmohecida de puerta pequeña y barandal marrón; tenia unos arboles junto a la acera a punto de secarse. Llegué puntual a mi cita usando un vestido verde raro, entre retro y moderno.
Toque tres veces y finalmente salio mi ojeroso anfitrión,estaba despeinado y vestia un traje de tweed gris y zapatos desgastados. Me miró con indiferencia y me invitó a pasar. Su mesa era ovalada, con muchos libros y periodicos encima; luego los hizo a un lado y procedió a servirme la cena, consistente en papas a la francesa y pescado a la tartara. Comimos silenciosamente y despues de darle un sorbo a mi absenta, le pregunté a Edgar sobre sus problemas, el por que de su aspecto tan demacrado, y comenzo a declamar poemas en francés. Me dijo que pronto se casaría y me invitó a jugar ajedrez el siguiente martes. Me disponía a marcharme cuando comenzó a reprocharme por leer a Pérez Reverte y a Kundera. Luego soltó una ruidosa carcajada y... desperté.
Enchanté Monsieur Poe.
